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6/09

Presidencia del Consejo: Estonia

El 1 de julio de 2017, Estonia ha pasado a dirigir la presidencia del Consejo. Su mandato semestral avanzará bajo el lema “Unidos a través del equilibrio”, con el que hace referencia a la necesidad de que Europa avance junta para afrontar los retos y para aprovechar las posibilidades que van apareciendo.

Las cuatro prioridades de la presidencia estonia son:

  • Una economía europea abierta e innovadora.
  • Una Europa segura.
  • Una Europa digital y de libre movimiento de datos.
  • Una Europa inclusiva y sostenible.

Para más información: https://www.eu2017.ee/

 


1/09

La rentrée económica

En el inicio del curso académico y pasada la pausa estival, parece conveniente recopilar datos y temas que sirvan para orientarnos en relación con la situación económica en el momento actual.

Las perspectivas de crecimiento económico continúan siendo positivas. El crecimiento del PIB de la eurozona se sitúa para 2017 entre el 1,7 y el 2,2 por ciento, y, para el 2018 entre el 1,4 y el 2,2. Francia presenta unas perspectivas más positivas que hace unos meses, 1,5 para el 2017 y 1,7 para el 2018. Para estos años, las estimaciones para Alemania son de 1,9 y 1,8. Italia ha mejorado pero continua lejos de la media de la eurozona, 1,2 y 1,0. En la eurozona, las dos economías que presentan mayores tasas de crecimiento son Irlanda seguida de España. El gobierno español acaba de revisar al alza el crecimiento al 3,1 por ciento de PIB para el 2017, la estimación para el 2018 es del 2,5.

En relación con los últimos datos de la economía española, se continua observando un nivel muy alto de paro, 17,1 por ciento, casi el doble de la eurozona, 9,1. En Alemania las tasas de paro son, 3,8 y 9,6 en Francia. En Italia 11,1. En la eurozona la única tasa de paro más elevada que la española es la de Grecia, 21,7.

El crecimiento de la economía española en estos tres últimos años se considera basado en una mejora estructural de la economía y su nivel de competitividad, como lo muestra su balance por cuenta corriente del 1,7 por ciento del PIB. La media de la eurozona es del 3,2, liderada por Holanda y Alemania, 8 y 10 por ciento respectivamente.

Este verano, la compra de energía ha disparado el déficit comercial en un 40 por ciento, provocando un déficit comercial superior también en un 40 por ciento al año anterior, la buena marcha de las exportaciones no ha sido capaz de mitigarlo, poniendo de relieve una vez más las debilidades que para la economía española comporta la actual situación del sector de la energía en España.

Las pensiones han crecido un 3 por ciento interanual, alcanzando una cifra récord de casi 8.800 millones, lo que proyectándolo a medio plazo lleva a la previsión de un déficit de 67.000 millones de euros para el 2022. El problema de la financiación de las pensiones continúa agravándose, ya que las reservas están prácticamente agotadas, sin embargo, no se vislumbra la posibilidad de alcanzar el pacto necesario para una modificación del sistema que asegure su estabilidad.

El actual crecimiento de la economía española ha eliminado las tensiones para cumplir con el objetivo del déficit comprometido con la Unión Europea del 3,1 por ciento para el 2017 y el 2,8 para el 2018. Este habría de contemplarse en los presupuestos generales del Estado que el gobierno tendrá que presentar antes del próximo 30 de setiembre. En estos, deberá contemplarse, en consecuencia, una nueva reducción del gasto público, ya que la deuda pública ha vuelto a superar el 100 por cien del PIB, y aunque el coste de su financiación es de momento bajo, las orientaciones de los bancos centrales americano y también europeo, apuntan a un progresivo encarecimiento. La solución debería estar en un profundo saneamiento del gasto y gestión de las cuentas públicas pero sorprendentemente este es un tema que no se aborda.

Las variaciones en la prima de riesgo, la menor competitividad internacional que para los miembros de la eurozona significa la cotización del euro, unos escenarios políticos cargados de incertidumbres ofrecen un panorama en el que dentro de la estabilidad y el crecimiento, tanto para la eurozona como para la economía española. No deban descartarse sobresaltos derivados de fragilidades basadas en problemas de fondo no resueltos y otros provocados por cambios inesperados en las relaciones económicas y políticas internacionales.

Carles A. Gasòliba

Economista

 


20/07

Liderazgo alemán

Este mes se ha reunido en Hamburgo el G20. La reunión ha puesto de relieve el papel de Alemania a nivel europeo e internacional.

Los países del G20 generan el 90 por ciento del PIB mundial, y el 80 por ciento del comercio mundial. En este contexto, Alemania es la cuarta economía del mundo y tiene, después de China y Estado Unidos, la mayor participación en el comercio mundial. Su tasa de exportación es de más del 50 por ciento. Su principal mercado exportador es la Unión Europea, de la que es la principal economía.

La economía alemana es una economía saneada, que prácticamente cumple con los niveles de déficit y deuda exigidos en la Eurozona. Según Eurostat, presentaba en 2016 un superávit del 0,8 y una deuda del 68,3. Este año, y por cuarto consecutivo, no ha presupuestado incrementar su deuda pública, al contrario, la va reduciendo. Estas cifras, más el hecho de estar en plena ocupación, 4,1 en el primer trimestre de este año, con una previsión de crecimiento para el próximo del 1,7, en una situación de clara recuperación para el conjunto de la eurozona, han llevado a reclamar un papel más activo de Alemania.

El argumentario se basa en que Alemania debería orientar su política económica promocionado un mayor consumo doméstico, basándose en un incremento de los salarios que reduzca el protagonismo del sector exterior en la economía alemana, acompañado de un incremento del gasto público, potenciando un ambicioso programa de inversiones en infraestructuras, incremento en la demanda pública y privada. Consumo más inversión conduciría al reequilibrio interno en el seno de la Eurozona, y también, en la internacional.

Como es sabido, desde la Unión Europea y para completar la Unión Económica y la Bancaria, también se reclama que Alemania acepte la emisión de deuda pública europea y el establecimiento de garantías a los depósitos en la Eurozona garantizados por un mecanismo de dimensión europea.

A nivel político, a Alemania se le reclama también un protagonismo destacado a nivel europeo e internacional. Las muestras de aislacionismo de la administración Trump rechazando el Acuerdo Transpacífico, la negativa a  un acuerdo en el Transatlántico y la revisión del NAFTA, han puesto a Alemania como el ejemplo de los países partidarios y promotores del libre cambio, especialmente en el momento en que se espera cerrar el acuerdo de la Unión Europea con Japón.

Brexit implica una recomposición de la Unión Europea en el que el protagonismo franco alemán resulta clave para avanzar en la dimensión política que propugna el nuevo presidente de la República Francesa que reclama en esta también una Europa de la Defensa, la que negaron sus predecesores.

Un papel en la defensa y la seguridad por parte de la UE, tiene evidentemente una clara repercusión internacional. Alemania siempre ha sido más proclive que Francia a una Unión Europea de corte federal. Francia, que tiene el precedente de haber rechazado el Tratado para una Constitución Europea, habrá de demostrar que realmente con su nuevo presidente está dispuesta a liderar el proyecto europeo admitiendo una Europa con dimensión más política y una Defensa europea.

El año 2016 no fue positivo para la Unión Europea, el Brexit y la elección del nuevo presidente de los Estados Unidos de América, cuya posición fue muy negativa respecto a las relaciones con la Unión Europea, sumado al protagonismo que fueron adquiriendo las posiciones políticas encarnadas por líderes que proponían que sus estados la abandonasen, mostró la posibilidad de una aún mayor fragmentación en la UE. Afortunadamente, 2017 ha resultado mucho más positivo. La respuesta de los 27 ha sido sólida, comprometiéndose a reforzar e impulsar la UE (Declaración de Bratislava, Declaración de Roma), los resultados de las elecciones en Holanda, Austria y Francia consolidan las posiciones de los defensores de la UE. Faltan las elecciones alemanas de próximo  septiembre. Los dos candidatos a la cancillería son firmes convencidos y defensores del proyecto y la consolidación de la Unión Europea.

En otoño, podremos evaluar mejor la situación política europea. Hoy, en cualquier caso, las expectativas son positivas. Alemania no quiere asumir el liderazgo que se le reclama, tiene memoria histórica y según como lo ejerciese los mismos que hoy se lo reclaman  mostrarían su contrariedad, una nueva etapa basada en un necesario coliderazgo franco alemán, en el que Francia juegue un papel destacado, es lo que prefiere Alemania, que sin duda después de las elecciones su nuevo canciller o la canciller actual, tendrá la oportunidad de desempeñar en papel más decidido, pero mostrando siempre que comparte la responsabilidad pero sin ejercerla en solitario, pese a su fortaleza económica y su peso en la escena internacional.

Carles A. Gasòliba

Economista


30/05

Sentencia Singapur: consecuencias para la política comercial de la UE

El 16 de mayo, el Tribunal de Justicia de la U ha emitido un dictamen que sentencia que el acuerdo de libre comercio UE-Singapur debe ser ratificado por la UE y además, aprobado por los Estados miembros.

La importancia de esta decisión radica en el hecho que aclara de quien son las competencias para la firma de los acuerdos de libre comercio. Hasta ahora había cierta incerteza sobre las competencias de la Unión y de los Estados miembros para firmar estos contratos ya que el tratado de Lisboa amplió el ámbito a la política comercial común. Según los tratados, la competencia comercial es una competencia exclusiva de la UE. Sin embargo, en la decisión del TJUE se aclara que dos disposiciones del acuerdo con Singapur, que son la inversión extranjera no directa y la resolución de controversias entre inversores y países, no entran dentro de la competencia exclusiva de la UE. Por lo tanto, requiere la aprobación de los parlamentos nacionales.

El TJUE también aclara que los ámbitos de servicios de transporte, medioambiente y de nomas laborales son de plena competencia de la UE.

La Comisión fue quien solicitó al Tribunal que aclarara esta cuestión. A raíz de este dictamen, la Comisión podría decidir dividir el acuerdo en dos partes: una, de plena competencia de la UE, y la otra, la que requiere la aprobación de los Estados miembros.

Esta decisión abre nuevas posibilidades y opciones que podrán ser tenidas en cuenta en los acuerdos con Singapur y Vietnam y en los futuros acuerdos (Australia, Nueva Zelanda, Reino Unido).

Júlia Colomina


26/05

Primavera económica de la Unió Europea y en España

Cada primavera, la Comisión Europea realiza un análisis sobre la situación económica en la Unión Europea y también la de sus Estados miembros. La conclusión, en síntesis, es que la economía de la Unión, también la de la Eurozona está consolidando su recuperación económica con buenas perspectivas, tanto para este año como para el próximo 2018.

La estimación de crecimiento para la Eurozona, según el consenso económico, nos da un 1,6 por ciento del PIB para este año, con una inflación del 1,6, y una tasa de paro del 9,6. La balanza por cuenta corriente es positiva, 2,9, y el déficit, un 1,6 por ciento del PIB. Por lo tanto, se consolida la recuperación económica, desaparece la amenaza de la deflación, y se espera un año 2018 aún mejor, con un crecimiento del 1,8 para la Eurozona y un 1,9 para la Unión.

Además, en consecuencia, el crecimiento se consolida y el desempleo continúa disminuyendo, aunque las situaciones de los Estados miembros presenten situaciones muy diferentes. Los que están en una mejor situación, son los que acometieron reformas estructurales más profundas, mientras que los que están más retrasados, como es lógico, se recomienda que las acometan con prontitud. La Comisión avisa que todos deben irse acomodando con diligencia a los profundos cambios tecnológicos y demográficos, siendo la principal preocupación la asimetría entre los niveles de paro. Por ejemplo, 5,7 y 5,9 en Austria y Alemania en un extremo de la Eurozona, y 18,2 y 23,1 en España y Grecia, respectivamente, en el otro.

En relación con la economía española, la evaluación de la situación de esta también es positiva, recordándose que está en su cuarto año de crecimiento y que posiblemente en este año vuelva a recuperar el PIB de antes de la Gran Recesión, con una balanza exterior positiva. Las expectativas de crecimiento son las más altas de la Eurozona, 2,2.

La balanza por cuenta corriente también, 1,5. En este marco positivo, tres magnitudes señalan que la economía española debe continuar esforzándose para incorporarse a la corriente principal de la Eurozona. Primero, debe continuar equilibrando sus cuentas públicas para ajustarse al nivel de déficit del 3,0 por ciento, ahora un 3,3. La inflación, del 2,2, que sobrepasa el objetivo del 2,0. Finalmente, el nivel de paro, que continúa siendo excesivo. Lamentablemente un crecimiento intenso y sostenido no ha resultado suficiente, manteniéndose en el doble del nivel que presenta la eurozona. La disciplina presupuestaria y políticas activas de empleo con más reformas en la normativa laboral continúan siendo necesarias.

En este marco, el gobernador del Banco Central Europeo ha hecho una advertencia a los Estados de la Eurozona con un nivel de deuda muy alto, como el español que se acerca al 100 por ciento del PIB, aconsejándoles que en este momento de bonanza económica se empleen a fondo para reducir su nivel de deuda. Si la recuperación continua en la Eurozona y la inflación crece, poniendo en peligro el objetivo de una inflación cercana, pero que no llegue al 2 por ciento, se tendrá que subir el tipo de interés, y el coste de la deuda se encarecerá. Los más endeudados sufrirán las consecuencias. El BCE ya ha anunciado que en 2018 subirá el tipo de interés y que el acceso a la liquidez que se facilita se irá reduciendo.

El Consejo ECOFIN ha constatado, en su reunión del 23 de mayo, que hay Estados con desequilibrios macroeconómicos, incluyendo a España. Recomendando de forma genérica que deben continuar sus esfuerzos para ajustarse a los niveles de los objetivos de la Eurozona, recordemos 3,0 por ciento de déficit y 60 de deuda, en una economía abierta y competitiva. Por lo tanto, la política económica española debe continuar ajustando sus cuentas públicas y esforzarse por reducir sus niveles de paro e inflación.

En este panorama primaveral debe incluirse el recordatorio de la deuda que tiene España con la Unión Europea, hay que ir devolviendo el crédito de 41.000 millones que recibió España para poder hacer frente a la reestructuración de su sector financiero. España evitó la intervención general pero no la financiera, por ello está sometida a vigilancia. El pasado 28 de abril, administradores de la Comisión Europea, junto con administradores del Banco Central Europeo llevaron a cabo el séptimo programa de supervisión. Los representantes del Mecanismo Europeo de Estabilidad para los aspectos relativos al Sistema de Alerta Temprana (Early Warning System) también participaron. Su conclusión sobre la situación económica española coincide en líneas generales con la de la Comisión, aunque insiste en la necesidad de reducir los niveles de deuda tanto públicos como privados, muestra su preocupación por el alto grado de paro juvenil y también por los pocos cualificados. Insiste también en incrementar los niveles de productividad, bajos en relación con la media de la Eurozona, incremento necesario para conseguir una economía más competitiva. En el sector financiero, se insiste también en que las instituciones financieras se adapten a los niveles de solvencia que exige la regulación en la Eurozona, niveles afectados también por la aplicación relativa a las cláusulas suelo después de la sentencia de diciembre del 2016 del Tribunal de Justicia Europeo. Toma nota asimismo de la fusión de los bancos de propiedad pública Bankia-BMN, cuya privatización consideran que ha de contribuir a la estabilidad del sector bancario.

Quedan, en consecuencia, medidas en profundidad a adoptar, el incremento de los tipos de interés ya anunciado por el BCE para el 2018, los niveles aún bajos de productividad y altos de paro, además de los ajustes necesarios en déficit y deuda. La necesidad de solventar los problemas que plantea la sostenibilidad de las pensiones, deberían abordarse con determinación aprovechando la situación económica actual y sus buenas perspectivas para este año y el próximo.

Carles A. Gasòliba

Economista


27/04

Presentación del pilar social de la UE

En un intento de aproximar la UE a los ciudadanos, la Comisión Europea ha presentado su propuesta de “pilar europeo de los derechos sociales”.  Ya en el Libro blanco de la Comisión sobre el futuro de Europa, se señalaba como oportuno y fundamental dialogar sobre la dimensión social de Europa.

Ahora, la Comisión cumple con su cometido y presenta una propuesta acerca del pilar europeo de derechos sociales.  El pilar establece 20 principios y derechos para fomentar mercados de trabajo y sistemas de protección social equitativos y que funcionen correctamente.

El pilar se presenta a través de:

Junto con estos documentos, la Comisión ha presentado:

  • Documento de reflexión sobre la dimensión social de Europa con el que comienza un proceso de reflexión con los ciudadanos, los interlocutores sociales, las instituciones europeas y los gobiernos, con objeto de hallar respuestas para los desafíos a los que habrán de enfrentarse nuestras sociedades y ciudadanos en los próximos años. Para esta reflexión, en el documento se establecen tres opciones posibles, para el futuro, que se hacen eco de los argumentos expuestos durante el debate público:1) limitar la dimensión social a la libertad de movimiento, 2) los que desean hacer más en el ámbito social, hacen más y 3) la Europa de los veintisiete al completo continúa trabajando en su dimensión social.
  • Propuesta sobre conciliación de la vida profesional y de la vida familiar, que establece una serie de normas mínimas nuevas o más amplias en lo relativo a las normas de permiso parental, de paternidad y para los cuidadores.
  • Consulta con interlocutores sociales sobre el acceso a la protección social, con el fin de definir las posibles nuevas normas en este ámbito.
  • Consultas con interlocutores sociales sobre la modernización de las normas sobre los contratos de trabajo, para intentar subsanar las carencias y explorar la manera de ofrecer a todos aquellos que trabajan una cobertura de la seguridad social y servicios de empleo con arreglo a sus contribuciones.
  • Aclaración de la Directiva sobre el tiempo de trabajo, que ofrece orientación sobre cómo interpretar varios aspectos de dicha Directiva en consonancia con un volumen creciente de jurisprudencia.


7/03

Definiendo el futuro de la UE

El 1 de marzo, Jean-Claude Juncker, presidente de la Comisión Europea, ha presentado ante los miembros del Parlamento Europeo el “Libro blanco sobre el futuro de Europa: Reflexiones y escenarios para la Europa de los Veintisiete en 2025”[1]. En él, Juncker presenta cinco escenarios sobre cómo podría evolucionar Europa de aquí a 2025, dependiendo del camino que decida tomar.

  1. Seguir igual: se preservaría la unidad de la UE-27 y se cumplirá el programa de reformas positivas (Comunicación “Un nuevo comienzo para Europa” y la Declaración de Bratislava).
  2. Sólo el mercado único: la UE-27 se centraría en el mercado y no logra ponerse de acuerdo para hacer más en numerosos ámbitos de actuación que van más allá de los aspectos clave del mercado único (empleo, salud, transporte, fronteras…)
  3. Los que desean más, hacen más: la UE-27 sigue funcionando como en la actualidad pero permite que los Estados miembros que lo deseen una mayor colaboración en ámbitos específicos (cooperación reforzada).
  4. Hacer menos pero de forma eficiente: la UE-27 se centra en aumentar y acelerar los logros en los ámbitos de actuación que selecciona y decide no actuar en aquellos ámbitos en que su actuación no aporta valor añadido.
  5. Hacer mucho más conjuntamente: Los Estados deciden compartir más competencias, recursos con el fin de ampliar su actuación a más ámbitos.

Con la publicación de este Libro blanco, la Comisión Europa abre una etapa de debate sobre el futuro de la Unión. En la Cumbre de Roma del 25 de marzo se ha debatido sobre este tema.

Siguientes pasos:

  • “Debate sobre el futuro de Europa” que la Comisión, junto con el PE y los Estados miembros organizarán en ciudades y regiones de Europa.
  • Publicación por la Comisión de documentos de reflexión sobre los temas siguientes:
    • el desarrollo de la dimensión social europea;
    • la profundización de la Unión Económica y Monetaria, sobre la base del Informe de los Cinco Presidentes de junio de 2015;
    • el aprovechamiento de la globalización;
    • el futuro de la defensa europea;
    • el futuro de las finanzas de la UE.
  • Discurso sobre el Estado de la Unión, que en Juncker pronunciará en septiembre de 2015, en que expondrá los primeros resultados de estos debates y reflexiones.
  • Consejo Europeo de diciembre de 2017: primeras conclusiones.

[1] COM(2017)2025, de 1.3.2017.


19/02

Reunió de la comissió parlamentària de Control pressupostari (CONT) – del 19 al 20 de febrer

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29/01

Reunió de la comissió parlamentària de Control pressupostari (CONT) – del 22 al 23 de gener

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19/01

EL BREXIT: CAUSAS E IMPACTO

Artículo publicado en Expansión 20/01/2017

Hablar ahora sobre el Brexit tiene una alta componente de especulación, conocemos las causas pero por el momento es imposible evaluar el impacto.

Las causas son bien conocidas. El ex premier conservador David Cameron se comprometió a hacer un referéndum sobre la permanencia del Reino Unido en la Unión Europea si ganaba las elecciones, las ganó y el referéndum se celebró el 23 de junio del 2016.

El resultado fue favorable a que el RU se retirase de la UE. Ciertamente por un escaso margen, pero se aceptó el resultado con todas sus consecuencias. David Cameron dimitió, y de acuerdo con la mayoría conservadora en el Parlamento británico se eligió como premier a la entonces ministro del Interior, la Sra. Theresa May. La nueva premier dejo bien claro que “Brexit means Brexit”, nombró ministro de asuntos exteriores, el hasta hacia poco alcalde de Londres, Boris Johnson, partidario del Brexit, así como el ministro para los asuntos europeos, David Davis, también partidario del Brexit.

Una vez quedó clara la determinación del gobierno británico para que el RU se retirase de la UE, se planteó, y aún se plantea, en qué condiciones. A partir de aquí entramos en la especulación, porque el gobierno británico aún no ha solicitado la aplicación del artículo 50 del Tratado de la Unión Europea que establece que todo estado miembro podrá decidir de conformidad con sus normas constitucionales, retirarse de la Unión. Su aplicación se complementa con el artículo 218 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea.

En la reunión anual del partido conservador británico celebrada en Birmingham en septiembre del 2016, la premier May anunció que en marzo 2017 el gobierno británico solicitaría la aplicación del artículo 50 del Tratado de la Unión. Siguiendo lo previsto en este, en primavera del 2019 la retirada del RU de la UE debería estar acabada. El representante permanente del RU en la UE, planteó que se precisarían al menos diez años de negociaciones. Este embajador, Sir Ivan Rogers, ha dimitido por discrepancias con su gobierno por las instrucciones que recibía y por las que creía que debía recibir y no recibía, ha sido substituido por el embajador británico hasta ahora en Moscú.

El Consejo nombró como interlocutor con el gobierno británico para tratar el tema, al francés Michel Barnier, que fue durante cinco años el comisario encargado del mercado interior, incluyendo el financiero y responsable de la nueva regulación financiera entre el 2009 y el 2014. Anteriormente había sido el responsable de la política regional de la UE y varias veces ministro en gobiernos franceses. Es un profundo y comprometido europeísta.

Como hemos visto, en el artículo 50 para la aprobación del posible acuerdo entre la UE y el estado que se retira, se precisa la aprobación del Parlamento Europeo. Este ha nombrado a Guy Verhofstadt como interlocutor el ahora presidente del Grupo liberal ALDE, federalista europeo, fue durante diez años primer ministro belga, el gobierno británico lo vetó como posible presidente del Consejo por su europeísmo que propugna una Europa Federal.

Ante el Brexit y bajo la presidencia de turno de la UE, que el segundo semestre del 2016 correspondió a Eslovaquia, se celebró una cumbre del Consejo en Bratislava en la que los otros 27 estados miembros ratificaron su compromiso de permanencia en la UE (Declaración de Bratislava). Ante las posiciones que se dibujaban en el RU, sobre la posibilidad de continuar perteneciendo al Mercado Interior Europeo y abandonar otros compromisos, especialmente el de la libertad de movimiento de personas y trabajadores, el presidente de la Comisión Europea dejó bien claro que el RU no podía escoger lo que le gustase, había de respetar las cuatro libertades que fundamentan la Unión: personas, trabajadores, mercancías y capitales además de la de residencia. Hay dos posibles modelos de asociación de referencia para el RU, el noruego y el suizo, ambos integrados en el mercado interior, pero ambos integrados en Shengen, lo que el actual gobierno británico rechaza.

En su intervención en Lancaster House el 17 de enero pasado, la premier británica ha dejado claro que como la Unión no le aceptaría la permanencia del RU en el Mercado Interior Europeo sin las cuatro libertades, y sobre todo las que implican la libre circulación de personas y trabajadores por qué quiere tener el control la inmigración incluido el de los ciudadanos europeos, la retirada de la UE es total, proponiendo establecer un acuerdo comercial y compartir algunos programas y políticas de la UE, además de no estar sometida a ningún control por encima de las decisiones de sus instituciones parlamentarias y judiciales. Es una ruptura radical, el Hard Brexit más duro.

La retirada del RU es negativa tanto para la UE como para el RU. Para la UE porque pierde un miembro muy importante por su economía, sus relaciones exteriores y por su posición clave en temas de seguridad y defensa. Se rompe además su dinámica de ampliarse hasta conseguir una Europa Unida, lo que está en la lógica del proceso de construcción europea, al menos en la idea de los europeístas que la concibieron como solución y superación de los conflictos bélicos que han definido su historia. La UE ha batido el record de un periodo de paz, estabilidad y progreso económico y social en democracia con las garantías jurídicas, y respeto a las libertades personales y colectivas. La retirada de la UE abre una brecha que puede provocar otros abandonos, como proponen fuerzas políticas de distinto signo en diversos estados miembros de la UE, incluidos algunos fundadores. En definitiva la retirada del RU debilita a la UE y su proyecto integrador.

La retirada del RU tiene también efectos negativos para este. En la primera evaluación realizada por la UE se estima que habrá de compensar a esta en 60 mil millones de euros. Si abandona el mercado interior y con este el mercado financiero, perderá el llamado “pasaporte” que permite operar a sus entidades financieras o las establecidas en la City de Londres, en toda la UE, aunque esta continuará siendo muy importante, la City perderá parte de sus operadores como ya ha anunciado la banca japonesa. También perderá la sede de instituciones de la UE tan importantes como la Agencia Europea del Medicamento o la aún más sensible para su sector financiero, la Autoridad Bancaria Europea. La retirada implica tener que negociar todos los acuerdos comerciales a nivel internacional, ahora incluidos en la UE, y negociar la entrada en la Organización Mundial del Comercio. Ha de adaptarse además a toda la regulación que realiza la UE en todos los campos que afectan a su mercado interior, y replantear los programas de investigación y desarrollo tecnológico e innovación que ahora comparte con la UE, además de otras política de la Unión, como la regional y social, muy importante para Escocia, Gales e Irlanda del Norte. La retirada le comporta también problemas internos con Escocia, las relaciones en Irlanda del Norte con Irlanda en la que tendría efectos negativos para ambas.

En la encuesta anual que realiza el Financial Times sobre las expectativas de la economía británica una parte importante, el 40 por ciento, se mostraron más pesimistas que hace un año a causa de las consecuencias que tendría el Brexit en la economía británica. La primera reacción del analista para este tema del The Economist, considera que la posición anunciada en Lancaster House por la premier perjudicará a la economía británica. El canciller del Tesoro, Philip Hammond anunció en noviembre pasado que el Brexit afectaría muy negativamente el crecimiento de la economía británica, y que se necesitarían 122 mil millones de libras extras en los cinco próximos años a causa de este. Desde el anuncio del Brexit la prima de riesgo británica pasó de estar un poco por encima del 0,5% al 1,5 a finales de diciembre.

Insisto, de momento, especulamos, asistimos a toma de posiciones, que sirven para prefigurar las negociaciones que tan solo empezarán una vez el gobierno británico solicite la aplicación del artículo 50. Las negociaciones serán sin duda largas, complicadas, difíciles, absorbiendo una atención que perturbará sin duda tanto a la UE como al RU en unos momentos de gran complejidad a nivel internacional, que pondrán a prueba la capacidad de la diplomacia de UE y también de la considerada excelente diplomacia británica. La premier ha manifestado su determinación para resolver la retirada del RU de la UE en un corto periodo de tiempo, si no se solucionaba, el abandono seria unilateral, no acepta un periodo negociador largo, como opinan que será necesario por parte de los expertos y también por el muy respetado informe de la House of Lords sobre “El proceso de retirada de la Unión Europea”, realizado por el Comité de Unión Europea que preside Lord Boswell.

Finalmente, surge la pregunta fundamental, ¿por qué se retira el RU?, Chris Patten, eminente político conservador británico, el último gobernador británico en Hong Kong, miembro de la Comisión Europea de 1999 al 2004, ahora Canciller de la Universidad de Oxford, partidario de la pertenencia del RU en la UE, lo ha resumido diciendo que de hecho el RU nunca se ha sentido parte integrante del proyecto de integración europeo. Si miramos la historia de sus relaciones con la Europa continental desde la época moderna, el RU siempre ha jugado a evitar un poder hegemónico en la Europa Continental y esta ahora está marcada por Alemania. Además no se acepta que haya un poder político o judicial por encima de Westminster o sus tribunales. La opinión pública británica ha sido sensible a la imagen que se ha dado de una eurocracia costosa, sin control democrático, ajeno a los intereses de sus ciudadanos. El RU intentó con el EFTA (European Free Trade Association) una alternativa al Mercado Interior Europeo creado con la Comunidad Económica Europea en base al Tratado de Roma de 1957, solo cuando el RU vio que el EFTA no progresaba, quiso con su pragmatismo habitual, integrarse en la CEE por su interés primordial en el mercado interior europeo. La premier Thatcher consiguió con su “cheque británico” (give my money back) una excepción en el presupuesto de la UE (aunque continua siendo contribuyente neto), no se sumó al euro y no está en Shengen. Como muestra de su pertenencia limitada en la UE, en el Tratado de la Unión, los protocolos presentan numerosas excepciones para el RU en temas fundamentales como la aplicación de los derechos individuales, colectivos, sociales y laborales.

En definitiva, el RU no ha querido encajar con el proyecto de una Europa Unida, y una parte muy importante de su sociedad lo prefiere sin la vinculación europea actual, ¿en qué medida? es lo que se decidirá en la negociación, no tendríamos que descartar que será sometido para su aprobación tanto por el Parlamento británico (House of Commons y House of Lords) y el Parlamento Europeo.

Desde el anuncio y confirmación del Brexit la libra ha caído a los niveles más bajos desde la creación del euro, y el Banco de Inglaterra ha promovido una política expansiva para paliar los posibles efectos negativos del impacto que pudiese tener el Brexit en la economía británica, esta cerró el 2016 con un crecimiento del 2,0% de su PIB, para este año, el anuncio del Brexit disminuyó sus expectativas de crecimiento para situarlas en el 1,1, para Alemania son de 1,4, España,2,3 y el conjunto de la eurozona, 1,3. La economía británica presenta un aspecto muy positivo, con una tasa de paro muy baja, 4,8, frente a la también baja de Alemania, 6,0 y la más elevada para la eurozona, 9,8, o la elevadísima de España, 19,2. La balanza por cuenta corriente es negativa en el RU, -5,7 frente a la muy positiva de Alemania, 8,8, y las positivas de la eurozona y España, 3,2 y 1,6 respectivamente, lo que significa que el RU requiere un fuerte flujo de financiación exterior para mantener su actividad, elemento muy importante a tener en cuenta en cómo se enfoque el Brexit. El RU tiene un déficit público aceptable para los estándares actuales en la eurozona, un 3,9, mientras que en esta es del 1,7, en Alemania del 3,3 y en España del 4,6.El RU tiene en su conjunto unas magnitudes más cercanas a las que se exigen en la eurozona que España.

¿Cuáles son las consecuencias para la economía española del Brexit? Ciertamente negativas, la devaluación de la libra hace la economía británica más competitiva, afecta al primer grupo de turistas en España (el 21% del total de los ingresos por turismo), y también de residentes, Las inversiones británicas en España que han sido muy importantes en los últimos años, especialmente en el sector inmobiliario también se ven perjudicadas. En conjunto, en los últimos diez años las inversiones británicas en España han sido de 36.760 millones de euros.

Según la Cámara de Comercio de España en Gran Bretaña, un 79% de las empresas españolas instaladas en Gran Bretaña teme unos efectos negativos en su negocio a causa del Brexit, los 200.000 españoles residentes en Gran Bretaña, profesionales y trabajadores temen por su futuro dado los planteamientos del actual gobierno británico en relación a los ciudadanos de la Unión instalados en el RU. Las empresas del IBEX también quedan afectadas, en conjunto, un 21% de sus beneficios provienen de sus actividades en el RU.

Por el contrario en una encuesta realizada a directivos de instituciones financieras españolas, un 68% considera que el Brexit no tendrá efectos negativos en su sector. Con todo, según un informe realizado por una consultora internacional, destaca que la nueva situación hará más difícil las actividades para las empresas extranjeras, incluyendo las españolas, hacer negocios en el RU, temiendo más complejidad administrativa, dificultades en la movilidad de los trabajadores, barreras fiscales y extra fiscales, además de las posibles comerciales, dificultando posiblemente las fusiones y adquisiciones convenientes en la estrategia de internacionalización de las empresas.

Las relaciones económicas entre el RU y España son importantes, tienen unos intercambios comerciales entre los 240 y 260 millones de euros, con un saldo favorable para España de 25. Como hemos mencionado el turismo temporal y residencial significa el grupo más importante para España. En su conjunto, Brexit tiene efectos negativos para la economía española. La estimación de otra consultora publicada en Expansión, ofrece una pérdida para los exportadores españoles de 1.200 millones de libras en el supuesto de un Brexit duro. El Instituto de Empresa ha evaluado un posible efecto negativo en el crecimiento del PIB español del 0,5%, siempre en el supuesto de un Brexit duro.

 El gobernador del Banco de España destacó que España mantiene una posición de inversión internacional deudora con el RU del 5% del PIB, al ser el RU el primer destino de la inversión directa española, concentrándose en los sectores financiero y de telecomunicaciones, las otras inversiones (depósitos, préstamos y repos) alcanzan el 4% reflejando las inversiones de las entidades financieras españolas en el sistema bancario británico. Las inversiones británicas directas en España representan el 2% del PIB. El Brexit afecta significativamente en la economía española. Hay que implicarse en la negociación del acuerdo para la retirada del RU de la UE.

Carles A. Gasòliba

Dr. en Ciencias Económicas (Universidad Autónoma de Barcelona)

MA in Industrial Economics (Sussex University) (Inglaterra)

Miembro del Consejo de la Fondation Jean Monnet pour l’Europe (Lausana, Suiza)

Nota: Gran Bretaña es Gran Bretaña de Inglaterra, Escocia y Gales. El Reino Unido es el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte